El punk llegó a Medellín cuando la ciudad estaba inmersa en una guerra a causa del narcotráfico. Lee esta historia de la cultura punk paisa. Punks not dead es una frase muy común dentro la cultura punk. Se la puede encontrar en cualquier pared del barrio, en alguna chaqueta o camiseta desgatada de cualquier punketo.
A la llegada de
esos ritmos, la ciudad estaba inmersa en una guerra a causa del narcotráfico. Estos
jóvenes en vez de empuñar las armas al servicio de la derecha, izquierda o del
narcotráfico, decidieron empuñar guitarras, bajos, baquetas y comenzaron a crearse
las primeras bandas en los barrios.
Fue así como, mientras otros se dejaron seducir por el dinero fácil, el sicariato y las guerras intestinas que arrojaron miles de muertos, estos muchachos se organizaron y comenzaron a cantar contra las bombas, las balas, la violencia, y contra la represión.
Fue una época muy difícil para muchos de ellos, porque se desató la discriminación contra su estilo de vida, de vestir y de llevar sus cabellos. No los dejaban montar en bus, mucho menos en taxi, a algunos les tiraban piedra y si se encontraban con la policía, había cárcel segura.
Estas bandas musicales no encontraban ningún tipo de apoyo, ni espacios para hacer los conciertos. Así muchas de sus presentaciones se hacían en casa de amigos, en cualquier terraza o cualquier lugar improvisado.
Se apropiaron del DO IT YOURSELF (hazlo tú mismo) prensaron discos, diseñaron sus caratulas, mientras otros se dedicaron a los fanzines (publicaciones de corte alternativo).
Todo esto llevó a la creación de una escena o movimiento underground; gracias a esa resistencia por no dejar pisotear su estilo de vida. A mediados de los años 90, el Municipio de Medellin comenzó a prestar espacios para que se realizaran sus conciertos.
Van más de 20 años de la llegada del género a la ciudad y aún existen algunos de los primeros grupos conformados en esos años: IRA, Fértil Miseria, Dexconcierto, P-NE, ETC que con perseverancia y resistencia han creado un trabajo discográfico digno de admirar ya que todo ha sido motivado por el espíritu del DO IT YOURSELF.
Fue así como, mientras otros se dejaron seducir por el dinero fácil, el sicariato y las guerras intestinas que arrojaron miles de muertos, estos muchachos se organizaron y comenzaron a cantar contra las bombas, las balas, la violencia, y contra la represión.
Fue una época muy difícil para muchos de ellos, porque se desató la discriminación contra su estilo de vida, de vestir y de llevar sus cabellos. No los dejaban montar en bus, mucho menos en taxi, a algunos les tiraban piedra y si se encontraban con la policía, había cárcel segura.
Estas bandas musicales no encontraban ningún tipo de apoyo, ni espacios para hacer los conciertos. Así muchas de sus presentaciones se hacían en casa de amigos, en cualquier terraza o cualquier lugar improvisado.
Se apropiaron del DO IT YOURSELF (hazlo tú mismo) prensaron discos, diseñaron sus caratulas, mientras otros se dedicaron a los fanzines (publicaciones de corte alternativo).
Todo esto llevó a la creación de una escena o movimiento underground; gracias a esa resistencia por no dejar pisotear su estilo de vida. A mediados de los años 90, el Municipio de Medellin comenzó a prestar espacios para que se realizaran sus conciertos.
Van más de 20 años de la llegada del género a la ciudad y aún existen algunos de los primeros grupos conformados en esos años: IRA, Fértil Miseria, Dexconcierto, P-NE, ETC que con perseverancia y resistencia han creado un trabajo discográfico digno de admirar ya que todo ha sido motivado por el espíritu del DO IT YOURSELF.
En la actualidad
la escena es igual de vibrante a la de aquellos años, aunque con un poco más de
tolerancia. Pero aún hay personas, que por falta de información, los
discriminan de una u otra forma, ya sea por su aspecto o estilo de vida.La escena ha mutado y existe una rica variedad de subgéneros asociados al punk como el ska, hardcore, newwave, postpunk, oí, y se nota en la ciudad otras culturas urbanas influenciadas por esta corriente musical.
Más de 20 años que testifican que los PUNKS ARE NOT DEAD.
